Gestión de color

Versión para impresión
Tubos de ensayo de colores

Cuando hablamos de gestión de color en diseño gráfico, hacemos referencia a una serie de aspectos que hemos de considerar en el manejo de las imágenes (por ejemplo, a la hora de retocarlas), para que sus colores sean interpretados de manera similar en todos los dispositivos: cámara de fotos, monitor, y dispositivos de impresión.

En este artículo tan sólo se pretende hacer una mera introducción a un tema tan complicado como es el de la gestión de color. A fin de cuentas, nunca estará de más llegar a la conclusión de que "sólo sé que no sé nada". Que ya es saber algo...

Los dispositivos implicados

En el proceso de trabajo de una imagen suelen intervernir varios dispositivos, y los más comunes podrían ser la cámara, el monitor y la impresora. Ahora bien, si atendemos al momento en que entran en acción en el proceso de trabajo con la imagen, hablaremos de dispositivos de captura, y salida final, y por entre medias, tendremos al monitor, que será donde viasualicemos las imágenes mientras las retocamos.

Dispositivos en la gestión de color

De captura

Los más comunes serán la cámara de fotos o un escáner.

El monitor

Lo más común es que retoquemos las fotos en un monitor.

De salida

El resultado final de nuestro trabajo lo enviaremos a imprenta, o bien lo podemos imprimir con nuestra propia impresora o plotter. En todos estos casos, habrá que considerar dos elementos fundamentales que afectarán al aspecto final de la imagen: el papel (peso y si es brillo o mate) y las tintas.

Pero también cabe la posibilidad de que estemos retocando las imágenes para publicarlas por ejemplo en Internet, y que se vean luego desde un móvil o un monitor. O incluso que se vayan a visualizar en cine o en vídeo o televisión.

Espacios y perfiles de color

Existen una serie de espacios de color en los que, digamos, pueden "habitar" los colores de una imagen. Para un espacio de color dado, un color tendrá una coordenadas específicas, que serán diferentes en otro espacio de color. Estos espacios pueden ser más o menos amplios (más cantidad de colores), y se suele comparar su amplitud junto a la del espectro visible.

Espacios de color

Cuando asociamos un espacio de color a un dispositivo, tenemos un perfil de color.

Perfiles de color

Los distintos actores del proceso que va desde la captura a la impresión, han de entenderse entre sí. Para ello utilizan los espacios y perfiles de color. Un ejemplo:

  • la cámara de fotos: asigna a la foto, por ejemplo, el perfil Adobe RGB;
  • el monitor: después de calibrarlo, obtenemos su perfil de color ICC (cómo interpreta los colores). Decimos a Photoshop que vamos a trabajar en el espacio Adobe RGB, pues ese era el perfil que tenía incrustada la foto que tomamos con la cámara;
  • la impresión: mandamos la foto a una imprenta, pero como nuestra foto era RGB, hay que pasarla a CMYK. Los valores CMYK que asignemos a cada color, dependerán del tipo de papel, tintas y proceso de impresión, para que la reproducción sea lo más fiel posible a lo que veíamos en el monitor. Por eso deberemos indicar, por ejemplo a Photoshop, cuál el el perfil CMYK que corresponde al proceso de impresión.

Ver Trabajo con perfiles de color

Calibración de los dispositivos

Parece por tanto evidente que debamos tener bien calibrados cada uno de los dispositivos con los que vamos a trabajar, para que en todos ellos la misma imagen se vea de forma similar. Recojamos una serie de aspectos a considerar a la hora de tener calibrados nuestros principales equipos.

Calibración de la cámara

  • Si la imagen viene con mala calidad, virada hacia un color, sobreexpuesta... ya empezaremos mal. Donde no hay no se puede sacar, así que será difícil corregir defectos que vienen de origen, sobre todo si son extremos. Los ajustes manuales de la cámara están bien, pero no funcionan en todas las condiciones. Cuidaremos la exposición y el balance de blancos de nuestras fotos.
  • Mejor usar el formato RAW que JGP: admite mayor profundidad de color, y algunos ajustes de la foto se pueden cambiar posterirmente sin que la calidad de la imagen se vea afectada (al RAW se le llama "negativo digital").

Calibración del monitor

Las condiciones ambientales que rodean a un monitor afectan en cómo se ven la imágenes. ¿Qué pasa si detrás del monitor hay una ventana y las pareces de la estancia son de un color fosforito? Pues que influirán en nuestra percepción de los colores en el monitor. Procuraremos tener una iluminación indirecta, uniforme, gris y sin dominantes de color.

Antes de calibrar el monitor deberíamos recrear el ambiente en el que habitualmente vamos a retocar las fotografías, por ejemplo bajando las persianas. Podemos hacer la calibración de tres formas:

  • a ojo: indeseable manera de calibrar, pero es mejor que nada.
  • con un software de apoyo: también es a ojo, pero un software nos va ayudando con imágenes que tienen cierto constraste y color. En Windows podemos usar la herramienta "Calibrar color de la pantalla".
  • por hardware: es la ideal. Existen en el mercado distintos aparatos que automatizan y ponen objetividad a la calibración del monitor, como los que comercializa Datacolor.

Calibrador de monitor

Espectrofotómetro

Calibración de la impresión

Recordemos que tanto las tintas como el tipo de papel (gramaje y si es mate o brillo) afectarán al resultado final de nuestra impresión. Se comprueba la calidad de la impresión con colorímetros, densitómetros, cartas de color, etc.

Colorímetro

Carta de color

Podemos imprimir con nuestras impresoras, o enviar los trabajos a la imprenta:

Impresión doméstica

Las impresoras domésticas y plotter dan muy buena calidad si se están bien calibradas y se utilizan los papeles adecuados. Aunque imprimen en CMYK, las impresoras domésticas se comportan como si fueran dispositivos RGB, y ellas mismas disponen de drivers para realizar la gestión de color. Más convendría que sea el software con el que hemos retocado las imágenes (Photoshop) quien se encargue de realizar la gestión de color. Para ello debemos cargar en el sistema operativo (Windows o Mac) los perfiles de color que nos suministan los fabricantes de papel para un determinado papel e impresora. Luego ese perfil se le indica a Photoshop a la hora de imprimir, para que sepa cómo pasar las imágenes a CMYK. En cualquier caso, o se encarga la impresora de la gestión de color, o se encarga Photoshop, pero no mezclamos las dos gestiones de color.

Impresión en imprenta

Deberemos preguntar a nuestro impresor qué perfiles de impresión utiliza para un determinado papel. Así nos haremos una idea de qué conversión sufrirán nuestras imágenes RGB en el paso a CMYK. En Photoshop, se suele cargar el perfil genérico "Coated FOGRA39". Profesionalmente, antes de empezar a imprimir, por ejemplo en offset, se encargan pruebas de color, como el Cromalín, para hacernos una idea real de cómo va a ser el resultado final.

Enlaces
Vídeos